Un joven portero del Leverkusen, de 16 años, vivió la enriquecedora experiencia de entrenar con la Selección chilena y compartir con un portero mundialista.
ALEMANIA.- Tim Boss es un típico adolescente alemán de 16 años y 1,80 metro de estatura. Es uno de los tantos juveniles que se abre espacio en las divisiones menores del Bayer Leverkusen, el club donde milita el chileno Arturo Vidal, en la posición de portero de la Sub 17 del equipo de la aspirina.
Este jueves al mediodía no podía creer lo que sucedía: desde su club lo citaron para reforzar a la Selección nacional de Chile en la práctica de fútbol que cumpliría en horas de la noche en el Rhein Energie Stadion. "Me sorprendí que se dirigieran a mí para este desafío", dice con mucha timidez, mientras su padre Hansjörg lo escucha con orgullo. Reconoce que la noticia lo puso "muy feliz, muy contento". Acerca de esta experiencia, el joven Tim agregó que "normalmente juego con los juveniles, en una cancha con poca gente y ahora estar en este estadio tan grande y compartiendo con los seleccionados de un equipo clasificado para el Mundial fue realmente un momento increíble". Acerca de los jugadores chilenos que conocía, se sonríe y nombra obviamente a Arturo Vidal, aunque agrega que "también al gran goleador Humberto Suazo". Tim se pierde junto a su padre en el túnel que va a una de las salidas del estadio rumbo a casa. Y, claro, con un sueño hecho realidad, el sueño del pibe, que atesorará toda su vida: defendió por 50 minutos la portería de una Selección Nacional que jugará la Copa del Mundo Sudáfrica 2010.


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